miércoles, 27 de abril de 2016

Hablando de masturbación


Hablando de represiones sexuales y masturbación:

  Entre otras muchas de las consecuencias de las represiones sexuales a las que se nos han sometido –y de las que no voy a hablar por cuanto requerirían de mucho espacio para poder hacerme entender en lo que dijera-, una de ella se manifiesta en los hábitos de masturbación adquiridos. Nosotros no nos masturbamos porque ello sea algo ni de nuestra preferencia ni de nuestras elecciones; nos masturbamos porque no se nos dio otra opción para buscar calmarnos de nuestras ansiedades sexuales.
 De todo ese ridículo al que fuimos empujados, lo peor de todo radica en las culpas que se nos acumulan según los fetiches de los que nos valiéramos para estimularnos un erotismo que nos permitiera una más intensa eyaculación que nos librara de tener que arrepentirnos por haber desperdiciado algo nuestro, descargandolo hacia las cloacas sin siquiera haber disfrutado de los impulsos que lo hicieron salir. Así como fetiches nos hemos valido desde las muñecas de nuestras hermanas o primas, hasta de los trapos o almohadillas de mujer que fueran dejados descuidadamente.
 Los prejuicios que sostienen la represión sexual han dominado la vida humana a tal nivel que hasta fotografías de escenas de horror sirvieron de imagen erótica para que millones de adolescentes, jóvenes y adultos masculinos se masturbaran como consecuencia de habérseles enfermado la mente ante la falta de una compañera sexual en sus vidas.
 En un mundo en el que hasta las oportunidades que nos hubieran podido haber llegado a través de lo que ha sido hecho llamárseles de “depredadoras sexuales” -mujeres que su mayor "delito" ha sido el haberle sostenido la mano a un adolescente que a escondida se masturbaba esforzada y ridículamente mirando la foto de una vagina o mientras chupaba o mordía a una muñeca de su hermana-, ese es un mundo que se presta para que se nos enajene la mente y nos lleve a extremos como el valernos de una fotografía de horror de la guerra como fetiche para estimularnos sexualmente.
 Y no se trata de un problema aislado que afecte solo a una pequeña fracción de los jóvenes de cualquier parte del mundo. Cuando sabemos de tantos centros de internados, especialmente de universidades, en los que se tienen que colocar noticias en las paredes para advertirles a los estudiantes varones de los graves problemas causados por sus hábitos de masturbación (los que crean bloqueos o tupiciones del drenaje en las cañerías debido a la gran cantidad de semen que diariamente se mueve a través de este), ello nos dice inequivocamente que la represión también está presente entre los más educados.
 Una de las imágenes que más provocó masturbaciones entre los hombres a nivel mundial y la que posiblemente ocasionó mayores bloqueos del drenaje no solo en la Universidad de Massachusetts sino que en todas las universidades del mundo y centro de internados, incluyendo prisiones, instalaciones militares, fue la imagen de una niña victima de la guerra que apareció desnuda en una foto que se conoce como “La niña del napalm”; un desnudo que no abundaba en todas partes del mundo, y que fue tomado como una imagen de interés sexual debido a las erecciones que les provocaba a los varones el fijarse en ella.  (Para ver la imagen apriete aquí)

lunes, 28 de septiembre de 2015

Observaciones sobre el nuevo Papa

 Al Papa Francisco no le importan los sufrimientos de la Humanidad ni ha dicho o hecho nada diferente a los demagogos de siempre. Intenta crearse una imagen de "bueno" de la que han tomado ventajas algunos ante lo que obligan sus palabras, las que son aprovechadas por otros oportunistas que también buscan  pasar a la historia "bien" recordados.
  Si ese señor llamado “Papa”  le hubiera pedido a los gobiernos del mundo que no condenaran más a las maestras ni a ninguna mujer por hacerle el bien a un adolescente de detenerle la mano cuando lo sorprendiera masturbándose (yo mismo cuando adolescente, casi que diariamente, lancé al fondo del escusado mucho semen por no tener muchas veces ni siquiera el hueco de una gallina donde depositarlo, lo que me hacia sentir muy culpable por haberlo enviado junto con los excrementos) para entonces ofrecerle su vagina para facilitarle la eyaculación que intentaba mientras pensaba profundamente en la vulva de una mujer, entonces sí yo creería que ese “papa” tendría alguna iluminación. Más que esto, si ese “papa” le hubiera hecho un llamado a las cristianas del mundo para que les abrieran las portañuelas a los jóvenes y se las agarraran tirándolas hacia ellas y dirigiéndolas hacia el lugar donde corresponde que la introduzcan con ese derecho que les da el saber que todos los días (yo lo hacia) se masturban pensando en ellas, entonces yo le levantaría un pequeño altar así como lo hice con una imagen de Edith Cresson –quien fue primera ministro de Francia en los noventa- cuando supe que ella creía que los hombres deberían piropear a las mujeres para no hacerlas sentirse ignoradas... hasta cuando fuera con una grosería (digamos, por ejemplo con un “mamasita, que culo más rico tu tienes”), si de otra manera no supieran cortejarla; a esa sí que le monté un altar, le deje una oración haciéndole una petición y le prendía una vela, por cuanto es una santa de bien ante Dios.
 El “papa” al menos debió de instar a las mujeres a que al menos trataran a los hombres con el mismo cariño que tratan a sus perros, los que las lamen y las huelen. Nosotros al menos deberíamos tener las mismas libertades de que gozan los perros para expresarnos el cariño que nos tienen. El diablo es el que ha creado prejuicios para criminalizar a las mujeres que -si tuvieran libertad de hacerlo- les harían el bien  a cada muchacho al que se le parara después de mirarle para el culo. Esa es la conciencia por la que un Papa debería hacer un llamado, pidiendo además la liberación de todas las encarceladas por haber tenido contacto sexual  con muchachos que las deseaban, así como la restitución de estas en sus trabajos, junto con una compensación por daños y perjuicios que les causaron injustamente. Si el  “papa” santificó a los dos últimos colegas, ambos sospechosos de haber sido ellos mismos pedófilos compulsivos así como de encubrir a otros que también lo eran, esto nos dice que para él sodomizar a unos muchachos por tentación es perdonable; entonces debería atreverse a abogar en defensa de esas mujeres a las que solo les preocupaba el que con tanta masturbación se les pudiera lisiar el pene a esos jóvenes que tienen que hacerlo diariamente (el mío se me lisió, tomando la forma de un banano, que se dirigía hacia un lado, lo que aparentemente luego molestaba interiormente a mi compañera sexual por la forma que este había tomado). 
 Un papa al que no le importa que se sigan tupiendo en las universidades las cañerías de desagüe debido a la gran cantidad de semen de masturbación que diariamente envían a través de los baños miles de jóvenes sexualmente reprimidos que están internados en ellas, es un papa igual a todos; un papa a quien no le importa que los jóvenes y adolescentes se lisien el pene de tanto doblarlos mientras se masturban es un papa que se alía a la homosexualidad, cual es la única que se vería afectada si  a las mujeres se las dejara ser libres para ofrecerles sus vaginas a los que se masturban, ya que nadie se interesaría en los intestinos llenos de heces fecales de aquellos que se lo ofrecen para que eyaculen dentro de ellos ante la falta de una vagina donde hacerlo.
Nunca escucho a los Papas, pero si sé que el tal papa Francisco tampoco se atreve a decir nada que le ha sido prohibido decir por el mismo diablo. Si realmente hubiera tenido valor para decir lo que se debe hacer para con un mundo mejor, hubiera venido con un diferente discurso a los discursos de siempre. Su “humanismo” a mi no me convence. Realmente en él no veo más que a otro farsante, ignorante e hipócrita.

  


viernes, 11 de julio de 2014

Las verdades objetivas y los sueños

Por Fidel Castro
Las verdades objetivas y los sueños.
La especie humana reafirma con frustrante fuerza que existe desde hace aproximadamente 230 mil años. No recuerdo afirmación alguna que alcance más edad. Sí existieron otros tipos de humanos, como los Neandertales de origen europeo; o un tercero, el homínido de Denisova al norte de Asia pero, en ningún caso, existen fósiles más antiguos que los del Homo Sapiens de Etiopía.
Tales restos, en cambio, existen de numerosas especies entonces vivas, como los dinosaurios, cuyos fósiles datan de hace más de 200 millones de años. Muchos científicos hablan de su existencia antes del meteorito que impactó en el Istmo de Tehuantepec provocando la muerte de aquellos, algunos de los cuales medían hasta 60 metros de largo.
Es conocida igualmente la prehistoria del planeta que hoy habitamos, desprendido de la nebulosa solar y su enfriamiento como masa compacta casi llana, constituida por un número creciente de materias bien definidas que poco a poco adquirirían rasgos visibles. Tampoco se sabe todavía cuántas faltan por descubrir, y los insólitos usos que la tecnología moderna puede aportar a los seres humanos.
Se conoce que las semillas de algunas plantas comestibles fueron descubiertas y comenzaron a utilizarse hace alrededor de 40 mil años. Existe también constancia de lo que fue un calendario de siembra grabado en piedra hace aproximadamente 10 mil años.(para continuar con la lectura del largo escrito apretar aqui http://www.psuv.org.ve/temas/noticias/verdades-objetivas-y-suenos/)
La coletilla:
Cuando me leí el título de arriba, pensé que el tema se trataría sobre algo específico, pero - como siempre- lo que se lee da la impresión de que se trata nada más que de un gran esfuerzo invariable y obsesivo de una persona por  demostrar que está bien informada y que por tanto sabe de lo que habla. Esto no solo me recuerda a mi mismo en algunos momentos de mi vida cuando intentaba convencer a mis oyentes repitiéndoles mis escasos conocimientos de lo que me había enterado por algún medio, entre ellos algunos de los aquí mencionado por el autor de este escrito. Y aunque tanto mi cultura como mis conocimientos generales no creo que serian ni siquiera una centésima de los que tiene quien escribió lo que está arriba, sí tengo que decir que él siempre –y sin perder ni siquiera una oportunidad- parece estar tratando de aclararle al mundo que él está lo suficientemente bien informado como para saber de lo que habla y como para merecerse la razón de todos.
 Pues bien: ya que –como siempre- el tema se salió de su título por obra del mismo que lo escribió, pues voy a dirigirme al autor tratando de interpretar sus temores.  O sea, esos temores que no le dan paz y que lo hacen divagar y caer constantemente en digresiones.
  Basándome en los mismos  amplios conocimientos  con que cuenta el autor, siento la necesidad de compartir con él algunas inquietudes que seguramente a él también lo han estado preocupando  en los últimos años, y cuales tienen que ver con ciertos misterios en la existencia que siempre reaparecen y de los que hasta ahora nadie tiene respuestas definitivas. Así, basándome en mis propios temores, saco conclusiones que me hacen pensar que seguramente son los mismos que los de la persona del autor de este escrito.
  Bien. Vamos al grano de lo que puede estar ocurriendo en nosotros:  la muerte me asusta, no porqué tema dejar de experimental la existencia, sino que, todo lo contrario, más bien mi temor reside en la incertidumbre de regresar a esta vida en un mundo que habría dejado en condiciones sumamente peligrosas para la vida humana y en el que la posibilidad de reaparecer para vivir una vida horrorosa en un cuerpo de un parapléjico, ó bien en el de un niño de la calle, de una niña vendida a un prostíbulo ó de otros tantos horrores, ese es un temor que se me hace más grande que el de dejar la existencia para siempre -último cual no debería de temer, pues no estaré en ningún lugar consciente de no estar participando de algo que existe-. O sea, que creo vivir en una existencia en la que ni siquiera uno puede contar con la desaparición física para escapar de una vida que está llena de riesgos. El aventurarnos a buscar un “cambio” con nuestra propia eliminación física, seria un paso sumamente riesgoso ante la incertidumbre de qué pueda pasar con nuestra alma una vez que seamos regresados a un mundo que no ha sido arreglado para evitarnos los infiernos que nos tocarían vivir si alguien decidiera -por sentimentalismos o por algun beneficio monetario- el dejar atrapada nuestra alma en un cuerpo incapacitado.
 Veo con dolor como inmensas áreas de nuestro planeta aparecen totalmente iluminadas en fotografías satelitales tomadas en el lado oscuro del planeta, y sin que tenga la menor esperanza de que en los próximos cien años podamos parar con una tendencia que nos llevará a seguir destruyéndolo y empobreciéndolo hasta niveles que se harán infernales. Y es a ese mundo al que tanto temo volver. El que tenga consciencia de ello no solo no me permite ver la existencia con optimismo sino que la veo como algo aterrante que me ha hecho revisar hasta el más preciado de mis conceptos filosóficos y cuál descansaba en la idea de que lo más importante en la existencia era la existencia de uno mismo. Ahora no solo tengo dudas de cuán importante es el continuar existiendo después de haber experimentado la existencia misma, sino que he llegado a la conclusión de que si tuviera una oportunidad para escoger entre dejar de existir para siempre ó regresar a la existencia en un mundo que me asusta, preferiría la opción de dejar de existir para siempre; al menos de esa manera no me estaría arriesgando a vivir ningún posible horror. Ya no sé si hubo realmente una intención generosa de crearnos ó si la existencia es el resultado de una fuerza que lo quiso así sin más intención que la existencia misma y cual requiere de una larga e incierta lucha para librarnos de todo lo que pueda estar formando parte de lo que genera el sufrimiento, no solo aquí en la Tierra sino que en toda la extensión del Universo. Fuera lo que fuera, hay algo que está claro en mí: le tengo miedo a la existencia.
 En mis tiempos filosóficos más optimistas de acuerdo a mis evaluaciones, creía que solo los humanos aquí en la Tierra teníamos consciencia, por lo que seriamos los únicos que podíamos sentir y saber que existíamos. La lógica me decía que los animales e insectos no tendrían razón para sentir ni saber que estaban en la existencia, y que estos no eran más que robots orgánicos que tenían una actuación perfecta para hacernos creer a los humanos que ellos también sentían y se daban cuenta de estar de estar existiendo; una suposición basada en la entonces convicción de que lo que nos creó (y a lo que solemos llamarle Dios) no tendría interés en experimentarse en ellos; no solo por lo que puedan sufrir como tales, sino que por lo insignificante que pudiera ser la vida de algunos de ellos, fuera la de un pez ó fuera la de un gusano. Sin embargo, mis consiguientes sospechas de que esa cosa que nos creo sí pueda tener interés en experimentarse hasta en el más insignificante de los animales, me ha llevado por consiguiente a pensar que si bien alguna cosa, fuerza, ó lo que fuera quiso la existencia, mis análisis me dicen que según es la vida y lo que es observado de ella –así como lo que también se ha dicho sobre sus misterios- me temo que más allá de crear la existencia misma y la vida, no hay nada más que esté arreglado para con nosotros, por lo que la presencia humana en este planeta muy bien pudieran tener unas intenciones muy parecidas ó aun peor que las que se nos han dicho por milenios según las diferentes religiones. O sea, que si esa “cosa” se ha arriesgado a ser víctima en todas las formas en que se nota en la naturaleza y en la maldad del hombre, todo las demás sospechas se hacen válidas, incluso hasta la de la existencia de un infierno.
 Creo que algo quiso que existiera un Universo y vida, y hasta ahí. Luego, lo que surgió como inteligencia dentro de él, es algo sobre lo que esa cosa posiblemente no tiene control. Y lo que esas inteligencias puedan hacer con nosotros los que habitamos en este planeta, no tiene que ser necesariamente mejor que lo que nosotros hacemos aquí con nosotros mismos según nuestras posibilidades, y mucho menos si estos fueran diferentes a los humanos. O sea, que así como en muchos momentos de nuestra historia se crearon civilizaciones (algunas de ellas, como la Maya, sospechosas de haber tenido asesoría extraterrestre) en las que nos divertíamos torturando y haciendo sufrir a otros, cabria la posibilidad de que sí exista realmente un infierno que no tendría necesariamente nada que ver con Dios ó con el Diablo, pero sí con lo que arbitrariamente alguna civilización extraterrestre que pudo habernos colocado aquí ó que pudiera tener poder para manipular nuestras almas, nuestras mentes y nuestras imaginaciones ... decidiera hacer con nosotros como parte de algún entretenimiento resultante de ver sufrir a otros así como algunos humanos lo han sentido y disfrutado. Y va y la línea que nos podría separar según sus reglas entre irnos a un paraíso de placeres ó el irnos a un infierno para divertir con nuestro dolor a unos seres que estarían allí esperándonos, dependería de lo que ellos decidieran en base a nuestras culpas con lo que creyéramos en el momento de la muerte. Nadie sabe como es que pudieran decidir esos seres –con posibilidades potencialmente reales de estar aquí entre nosotros- sobre nuestra suerte, por lo que tanto los que estén de lado del paraíso como los que estén del infierno pudieran discutirse –según sus siniestras reglas- el reclamo de nuestras almas. Incluso, pudiera ser que nuestra propia imaginación fuera la que creara los paraísos y los infiernos y así nos enviara al pensamiento que nos estuviera dando paz ó temor en el momento de la muerte.
 Ya no se trata siquiera de si existe un dios ó no; se trata de que demasiadas cosas se han dicho y nos indican que aquí ha habido presencia de seres extraterrestres, lo que nos dice que si ellos han llegado hasta nosotros es porque nada (Dios) puede contenerlos y es ahí  donde radica la gravedad del asunto: nadie sabe lo que seres con tanto poderes  puedan ser capaces de hacer; nadie sabe cuales pudieron haber sido los arreglos a los que tuvieran que ceder los del lado bueno con los del lado malo para evitar la posibilidad de que los últimos pudieran dominar a todo el Universo. Estas sospechas paranoicas son el resultado de lo que me han sembrado con la divulgación de supuestos hechos reales sobre sucesos productos de santos ó de demonios, afectándome  mis capacidades de razonamiento lógico y haciéndome temer en la existencia de posibilidades que me desarman intelectualmente, sometiéndomele a los temores del obscurantismo. Así, las dudas que nos han sido creadas sobre el si existe un infierno ó no ... ha permitido que los que no creen en ese infierno abusen de lo que creen en él, mientras que los que creen en él no se atreven a tomar ninguna acción de la que no están seguros si pudiera merecerles dicho infierno. De manera que es muy posible que hasta las jerarquías de las religiones estén dominadas por ese miedo, si hasta los más conocidos agnósticos  -incluyendo a supuestos muy materialistas dialécticos lideres revolucionarios- cuando se ponen viejos tal parece que, bien por qué ya perdieran la capacidad de análisis que los caracterizaba ó por lo que fuera, se le rinden a las dudas que alimentan ese temor y se nota como tratan de ganarse la simpatía de religiosos como si buscasen con ello salvarse del tormento eterno. Es así como se nota lo difícil que le resulta a los que realmente creen en la Católica y que están en altas posiciones dentro de la misma, el condenar a abusadores pederastas que han sido denunciados por sus victimas, ante el posible temor de los primeros de no estar seguro si estarían haciendo lo correcto ó si estarían cometiendo un pecado imperdonable en contra de la misma Iglesia.
  El mundo exterior no ha de ser necesariamente un mundo en el que los buenos siempre ganan. Ni siquiera estamos seguros de si la buena voluntad será la que rija a nuestro mundo en el futuro y para la eternidad. Quizás nuestras crisis futuras crearán a una humanidad muy cruel y sin compasión en la que nos comamos unos a los otros -así como ya he conocido que han hecho algunos pueblos llamados de salvajes-, en el muy probable caso de que resultara imposible contener la destrucción de nuestro hábitat y sólo los más brutales fueran capaces de sobrevivir en un mundo sin un orden y desolado por las guerras. Tal vez en diez mil años una civilización con una mentalidad similar a la que tenían los mayas siglos atrás, fuera la que nos dominara en todo el mundo, perfeccionando las formas de torturas y de crear la más aterrorizantes supersticiones entre los seres humanos. Pero este mundo de espanto que pudiera ser creado por nosotros mismos no tiene comparación con lo que pudieran tenernos reservados una ciencia malévola extraterrestre que pudiera tener millones de años de civilización perversa y que tendrían capacidades para hacernos sufrir por la eternidad al menos mientras el Universo no fuera  absorbido completamente por un nuevo agujero negro.
 Mis temores, Fidel, son vuestros temores. Tuviste –como tantos otros muchos- la oportunidad de dejar un mundo mejor. Pero la desperdiciaste tomándola como un entretenimiento personar. Tus razonamientos y reflexiones no han ayudado al mundo ha encontrar las respuestas que tanto nos urgen. Nunca te dedicaste con lealtad a pensar seriamente en como crear una utopía que le demostrara al resto de la humanidad de que sí era posible creer un mundo en el que todos fuéramos felices hasta en el mismo momento de la muerte.
 Se que tanto tu, como yo, no podremos “ver” a nadie familiar esperándonos en los últimos minutos de nuestra vida. Lo más probable es que –así como tú lo crees- sigamos existiendo después de esta vida así como posiblemente ya hemos estado en anteriores. Pero lo que no podemos controlar es a donde irá a parar nuestra alma, sea aquí nuevamente en la Tierra ó sea en algún otro mundo a donde fuera llevada. Espero que esto te sirva para que hagas otras aclaraciones y declaraciones.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Mandela ha muerto ¿Por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?

Por Fidel Castro Ruz
 Quizás el imperio creyó que nuestro pueblo no haría honor a su palabra cuando, en días inciertos del pasado siglo, afirmamos que si incluso la URSS desaparecía Cuba seguiría luchando.


La Segunda Guerra Mundial estalló cuando, el 1ro. de septiembre de 1939, el nazi-fascismo invadió Polonia y cayó como un rayo sobre el pueblo heroico de la URSS, que aportó 27 millones de vidas para preservar a la humanidad de aquella brutal matanza que puso fin a la vida de más de 50 millones de personas.

La guerra es, por otro lado, la única actividad a lo largo de la historia que el género humano nunca ha sido capaz de evitar; lo que llevó a Einstein a responder que no sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta sería con palos y piedras.

Sumados los medios disponibles por las dos más poderosas potencias, Estados Unidos y Rusia, disponen de más de 20 000 —veinte mil— ojivas nucleares. La humanidad debiera conocer bien que, tres días después de la asunción de John F. Kennedy a la presidencia de su país, el 20 de enero de 1961, un bombardero B-52 de Estados Unidos, en vuelo de rutina, que transportaba dos bombas atómicas con una capacidad destructiva 260 veces superior a la utilizada en Hiroshima, sufrió un accidente que precipitó el aparato hacia tierra. En tales casos, equipos automáticos sofisticados aplican medidas que impiden el estallido de las bombas. La primera cayó a tierra sin riesgo alguno; la segunda, de los 4 mecanismos, tres fallaron, y el cuarto, en estado crítico, apenas funcionó; la bomba por puro azar no estalló.

Ningún acontecimiento presente o pasado que yo recuerde o haya oído mencionar, como la muerte de Mandela, impactó tanto a la opinión pública mundial; y no por sus riquezas, sino por la calidad humana y la nobleza de sus sentimientos e ideas.

A lo largo de la historia, hasta hace apenas un siglo y medio y antes de que las máquinas y robots, a un costo mínimo de energías, se ocuparan de nuestras modestas tareas, no existían ninguno de los fenómenos que hoy conmueven a la humanidad y rigen inexorablemente a cada una de las personas: hombres o mujeres, niños y ancianos, jóvenes y adultos, agricultores y obreros fabriles, manuales o intelectuales. La tendencia dominante es la de instalarse en las ciudades, donde la creación de empleos, transporte y condiciones elementales de vida, demandan enormes inversiones en detrimento de la producción alimentaria y otras formas de vida más razonables.

Tres potencias han hecho descender artefactos en la Luna de nuestro planeta. El mismo día en que Nelson Mandela, envuelto en la bandera de su patria, fue inhumado en el patio de la humilde casa donde nació hace 95 años, un módulo sofisticado de la República Popular China descendía en un espacio iluminado de nuestra Luna. La coincidencia de ambos hechos fue absolutamente casual.

Para continuar leyendo el articulo completo y ver comentarios, dirigirse a la pagina del PSUV
http://www.psuv.org.ve/temas/noticias/mandela-ha-muerto-%c2%bfpor-que-ocultar-verdad-sobre-apartheid/comment-page-1/#comment-276804

sábado, 17 de agosto de 2013

Los cambios en nuestras rabias politicas.

Creo que este es un buen tema a tratar, considerando que muchos de nosotros hemos sufrido de transformaciones inesperadas en nuestras rabias políticas, cambiando de un lado hacia otro sin que siquiera nos diéramos cuenta del momento en que ello ocurrió. Para ser más concreto sobre lo que me estoy refiriendo, voy a señalar que han ocurrido en mi periódicamente muchos de esos cambios de “rabias políticas” a dependencia de lo que me hubiera estado achuchando en un determinado momento. Así, lo mismo he estado enojadísimo durante un tiempo con la política norteamericana hacia Cuba, disgustándome en sobremanera por el caso de “Los Cinco” así como por sus intentos de derrocar al gobierno castrista desde sus primeros años de establecido, como también de repente me he sentido altamente enojado con el gobierno de Cuba, deseándole todos los males en sus intentos por salir adelante política y económicamente.

Estos cambios alienistas han de preocuparnos, pues caer en radicalismos es enajenante. Y no debemos dejar que nada ni nadie nos arrastre a ello. Y son preocupantes por qué muchas veces yo me he dicho que si hubiera sido yo quien hubiera tenido en mis manos los destinos de uno u otro país, es muy posible que si nadie me hubiera detenido, hubiera cometido los mismos errores desastrosos a lo que ciertos dictadores llevaron a la humanidad, especialmente en sus decisiones de guerras. O sea, yo también hubiera ordenado un ataque nuclear “preventivo” a los EE.UU durante la Crisis de Octubre; yo también en un momento de enojo hubiera bombardeado nuclearmente a Israel si hubiera tenido poder para ello. Sin embargo, ni siquiera me acuerdo que me causó esas rabias; no se si fueron las imágenes de las destrucciones y muertes causadas por el ejercito israelí en la franja de Gaza, ó si fue alguna de las películas que he visto sobre el problema árabe-israelí. Sin embargo, en otros momentos de mi vida he sentido una gran admiración por Israel y por sus logros. Como es que he pasado de una posición a otra en diferentes momentos de mi existencia, pues ello se ha producido de acuerdo a los “venenos” que me hayan penetrado con la prensa y otros medios de comunicación, si como con las frustraciones políticas con quienes nos gobiernan. El asunto es que gracias a dios que no hay muchas personas con puestos de mando critico en el mundo con alienaciones mentales como la mía, o como la del general MacArthur, y como la de otros tantos mesiánicos que se dejan llevar por la ira del momento.

Más que todo esto, si hubiera sido yo quien hubiera estado en la presidencia de los EE.UU, aparte de la gran transformación política, económica y social que hubiera promovido, también como dictador no solo en mis momentos de rabia política hacia el gobierno cubano no hubiera intentado mejorar las relaciones entre ambos países, sino que al menos hubiera ordenado un ataque con misiles para eliminar a sus gobernantes, así como a cualquier otro que no abandonara el poder donde quiera que se hubiese iniciado una guerra civil ó rebelión para derrocarlo, así como también contra cualquiera que se defendiera políticamente con mentiras para sostenerse en el poder, lo que va y dejaría a los EE.UU sin amigos en el mundo.

Todo esto lo digo por que creo que hay que tener mucho cuidado con las rabias que se nos forman; son demonios que nos entran sin que nos demos cuenta. Y muchas veces regresar a un estado “normal” (si es que tal estado “normal” existe en un mundo políticamente alienado) puede tomarnos mucho tiempo, si es que llegamos a recuperarlo. Un buen ejemplo lo tenemos en Fidel Castro; una persona que no ha podido liberarse de los odios antinorteamericanos y que seguramente se irá con ellos hasta el final de sus días. Es por todo esto que debemos de vez en cuando preguntarnos si algún demonio nos ha invadido y penetrado en nuestra mente para que estemos tan llenos de rabia hacia algo ó alguien por quienes anteriormente no la sentíamos al menos con tanta intensidad. Esas rabias pueden traicionarnos y causar represalias políticas debido a nuestros cambios radicales –que aunque no nos hacen olvidarnos de nuestras verdaderas ideas políticas y conceptos de libertad, justicia, desarrollo y felicidad-, pudiendo sabotearnos en nuestras aspiraciones de una sociedad y mundo mejor.

martes, 21 de mayo de 2013

Carta abierta a los directores y editores de Cubadebate

Solo quiero hacerle notar que el hecho de que Cubadebate sea un publicación con la que se intenta hacerle frente al acoso y hostigamiento mediático que sufren los gobiernos de países que denuncian al capitalismo y al imperialismo, pretendiéndose con esta página crear un espacio para la información y el intercambio de ideas sobre temas relacionados con las acciones de subversión y las campañas difamatorias organizadas contra Cuba, ello no debería de entenderse como una lucha en la que todo se valga, pues a la difamación y a la mentira no se le vence con más difamación y mentiras, sino que atreviéndonos a hablar con la verdad. Y aunque este planteamiento pudiera ser muy subjetivo y hasta abstracto, sí hay una realidad: mintiendo solo se consigue animadversión del adversario político.

Para hablar ya de algo concreto de todo ese cinismo y falsa que muchas veces se publica en esta pagina, les diré que si bien es cierto que si en Cuba no hubiera habido una revolución, de todas maneras miles ó millones de cubanos hubieran querido emigrar hacia los EEUU, no se puede negar que si bien entre los cubanos existen personas no-ideológicas ó muy poco ideológicas, las que no sienten tener ningún compromiso ni con la revolución ni con los que están en contra de ella, la realidad es que estas personas son las menos, por cuanto la mayoría de los cubanos están muy radicalmente politizados, pues así fueron formados. De manera que la gran mayoría de los que se van de Cuba son personas con un muy alto sentimiento de desafecto hacia la vida en la isla, así como hacia la política del gobierno. Por lo que ellas se consideran a sí mismas como inmigrantes políticos; no importa que no sean perseguidos "por que no estén con aquello", pues en Cuba el gobierno tiene un control absoluto de la situación, y por tanto, no es necesario perseguir a nadie, si nadie le puede representar una verdadera amenaza a la estabilidad y seguridad del estado. O sea, que, por lo general, los perseguidos políticos aparecen en países donde hay una prensa crítica y de denuncia al gobierno, así como organizaciones y partidos políticos que se les enfrentan. Si nada de esto existe en Cuba, ¿como podría calificar alguien para que se le persiga políticamente, más allá de "por contrarrevolucionario" negarle ciertas posiciones de trabajo que se les dan a personas más confiables y agradecedoras al régimen? Los únicos perseguidos políticos que puedan haber en Cuba son aquellos que por no tener medios económicos ni materiales para intentar crear un movimiento de oposición al sistema (no están en un país capitalista donde se consigue de todo), se ven obligados a recurrir a los ofrecimientos que les hacen desde los EEUU para adquirir ciertos medios con los que podrían operar (maquinas de escribir, tinta, papeles, libros, computadoras), y de ahí que se les acose por recibir ayuda externa de un país enemigo. Por supuesto que si esa ayuda se las ofreciera China, Vietnam ó Corea del Norte, ellos preferirían las de estos países antes que la norteamericana, pero ese no es el caso; de todas manera si fuera México, Haití ó Brasil los que les ofrecieran apoyo a los que buscan un cambio político en Cuba, de seguro que serían  denunciados y romperían las relaciones diplomáticas y hasta comerciales con ellos, acusándolos además, de peones del imperialismo.

Los cubanos que emigran no serán perseguidos políticos, pero si algo es innegable es el hecho de que es muy común notar que los únicos inmigrantes que traumáticamente siempre están hablando de política en los EEUU son los cubanos; desde los que están en las radios hasta los que hacen vida familiar; algo que hasta le molesta a inmigrantes de otros países como los provenientes de Nicaragua, por cuanto ellos no sienten hacer lo mismo a pesar de que muchos de ellos entraron a los EEUU como refugiados políticos, cuando en realidad estos nunca se sintieron incómodos con el régimen sandinista. Que los cubanos en el exterior se hayan cansado de esperar a que el régimen se "caiga" y de ahí que quieran visitar a Cuba al poco tiempo de haberse acogido a la Ley de Ajuste Cubano, eso no quiere decir que empuñarían un arma para defender al régimen en caso de una crisis que terminara en una invasión. Por el contrario: celebrarían el comienzo de los bombardeos con mucha más euforia que como lo celebraron durante las dos guerras contra el régimen de Saddam en Irak así como la lanzada en contra de Gadafi en Libia.

Lo que más molesta de todas esas mentiras es que se miente innecesariamente, como por ejemplo en lo publicado en el artículo “El último periodista asesinado en Cuba”, con lo que buscan enviarle al mundo la falsa imagen de que ustedes son los “buenos” por que en Cuba no existe la necesidad de asesinar a ningún periodista, ya que tampoco existe libertad de prensa. Solo en países donde los periodistas pueden escribir en contra del gobierno ó en contra de las mafias ó de algún político corrupto, es donde se asesinan esos periodistas. O sea, que nadie en Cuba puede decir lo que muchos cubanos siempre han sospechado de los castros y de su desastroso sistema, ni antes ni ahora tampoco. Entonces, ¿por qué asesinar a alguien que nunca pudo denunciar nada? Hay que evitar ofender gratuitamente la inteligencia de las personas, dejándonos de tanto cinismo. La realidad es que si en Cuba no se ha asesinado a ningún periodista es por qué no existen tales periodistas, sino que trabajadores de la prensa oficialista, la que pasa por una rígida censura y control mucho antes de que se publique nada, incluso hasta a los más incondicionales defensores del régimen los somene a revisión.

En su empecinamiento por demostrar que no existe nada noble en el capitalismo y que es brutal en todos los aspectos de la vida, Cuba se lanza a condenar al capitalismo incurriendo en apoyo a causas que se van en contra de la humanidad misma, arrastrados por su negativa a reconocer nada donde el capitalismo no lo esté haciendo todo mal, cayendo así en una alienación.

Son muchísimas las personas que están conscientes de que el sistema capitalista está diseñado sobre bases destructivas, y cual está destruyendo a nuestro planeta. Pero hay también un ingrediente destructivo del que se ha dicho muy poco ó absolutamente nada y cual es aun más destructivo que el capitalismo mismo. No; no es la ineficiencia económica, de producción y de planificación de lo que voy a hablar, a pesar de que ella también contribuye en la destrucción de nuestro planeta. Voy a hablar de la política de molestar que hemos practicado todos a través de la historia. O sea, estoy hablando de una política demagógica, hipócrita, falsa, simuladora, de doble moral… que se ha servido como único lenguaje válido y reconocible en las guerras ideológicas y partidistas en las que nos hemos visto enfrascados los seres humanos; un lenguaje político que no solo nos ha alejado cada vez más de un entendimiento, alienándonos y enajenándonos hasta perder el contacto con las realidades de nuestro mundo, sino que, como consecuencia, se ha hecho incapaz de detener la hola destructiva que lo va arrasando todo.

Esa política de molestar que tiene como base la radicalización y polarización total como medio de sobrevivir y de vencer, es la misma que se vale de cualquier absurdo para generar los necesarios odios que les garanticen a unos la adversidad popular hacia algún sistema político-económico competidor, siempre valiéndose de la aplicación de todas las demagogias y chusmerías necesarias por tal de conseguir sus propósitos de ganarse el apoyo popular. Es así como cada vez más nos alejamos de un entendimiento y nos acercamos más a las guerras, uniéndonos a los medios destructivos.

Por otra parte le menciono a Cubadebae que ganarle a los EEUU mintiendo como única arma recurrible para obligarlo a rendírsele a las exigencias del régimen cubano, es posible que algún día pueda dar resultado, cuando los políticos norteamericanos se olviden de la historia en relación con la Cuba después de 1959 y los cubanos actuales en el congreso de este país se hayan retirado por la edad. Mas sí hay una forma de acercar unas mejores relaciones entre ambos países sin que haya que esperar tanto: dejemos de mentir tanto, dejando de defendernos mediante la mentira. Solo así, reconociendo nuestras culpas y reconociendo los daños que hemos hecho, es como se hace cambiar a los no muy politizados políticos norteamericanos que ante el menor gesto de nobleza, inmediatamente reaccionan por la búsqueda de unas buenas relaciones con sus ex adversarios.

sábado, 6 de abril de 2013

El deber de evitar una guerra en Corea


Para atreverse a defender a la RPDC hay que tener coraje, pero mucho más hay que tenerlo para señalar a los EE.UU como el único culpable de que se desatara una guerra en la península coreana. Solo personas como Fidel Castro pueden tener ese coraje, pues conocen muy bien cuan importante es para un joven revolucionario el retener el poder a cualquier precio; nadie como él ambicionó tanto las mieles del poder absoluto , cual es el único que es realmente disfrutado a plenitud a diferencia de los poderes presidenciales limitados y provisionales de las llamadas democracias occidentales, poderes últimos por los que nadie está dispuesto a ningún gran sacrificio por consérvalo, sino que lo entregan con facilidad, huyendo con cuanto pudieron llevarse consigo, así como lo hicieron Batista, Somoza, Duvalier y otros.

Más allá de las irrenunciables e innegociables mieles del poder absoluto, están también las consecuencias de una desmoralización total si fueran atacados por las omnipotentes fuerzas militares de los EE.UU, las que tienen una capacidad probada de poder destruir a sus adversarios sin siquiera tener una baja entre sus tropas, así como sucedió en su ultima guerra contra Irak. Es por esto que hay que tener coraje como lo tiene Fidel Castro para defender la actitud del gobierno de Corea del Norte.

No es fácil tener coraje; ni siquiera los filósofos contemporáneos tienen coraje para decir lo que realmente piensan; algo que, paradójicamente, si se atrevían a decir, por lo general, los filósofos de la antigüedad anteriores al siglo veinte. La falsedad, la hipocresía y la cobardía se ha adueñado no solo de los políticos que están o aspiran al poder, sino que se ha adueñado de toda figura publica, sean escritores, artistas, deportistas, cantantes, empresarios, personas con cargos públicos ó privados, etc., etc. Y no es precisamente atreverse a defender el socialismo -según existía antes de los noventa, tanto en Albania, Rumania, la URSS, Cuba, China, la RPDC y el resto de los países socialistas- por lo que hay que tener más coraje, sino que por atreverse a defender otros valores que se han ido ridiculizando y desmoralizando en las ultimas décadas.

La nueva fuerza moral que se le ha impuesto totalmente a la sociedad -al extremo que nadie se atreve a hacer ningún pronunciamiento en contra de ella- es la que está promoviendo no solo el entendimiento con la homosexualidad sino que la aceptación y promoción de ella como algo natural y civilizado y con lo que nos corresponde vivir obligatoriamente. Atreverse a decir algo en contra de ello es arriesgarse a penalidades que lo forzarían a retractarse y a pedir disculpas para evitar mayores consecuencias. Nadie, ni siquiera ningún sicólogo, sociólogo ó filosofo se atreve a escribir nada critico en relación con la tendencia homosexualizadora que va ganando terreno en todas las esferas de poder en las llamadas democracias occidentales y hasta en países llamados de socialistas que necesitan cambiar su imagen para tener mejores resultados en sus relaciones internacionales. De manera que estamos promoviendo una sociedad homosexual, la que, una vez generalizada, traería como consecuencia el que se facilitaran otras “conquistas” como lo serian la legalización de las drogas, la despenalización y legalización de la pederastia (pero únicamente entre miembros de un mismo sexo para así evitar la fomentación “opresora” de la heterosexualidad), entre otras conquistas ansiadas.

El capitalismo, que juega muy bien con la hipocresía humana y que siempre se adapta muy bien a los cambios para con su sobrevivencia, se ha dado cuenta de que carece de condiciones morales para poder enfrentársele a la homosexualidad, por lo que se ha abanderado en la misma; algo que sabe que nadie se atreverá a denunciar para así evitarse la muy agresiva respuesta de los grupos de homosexuales que se ofenden y reaccionan inmediatamente ante cualquier sugerencia que pueda afectar su imagen. Conociendo que nadie será capaz de decir nada en contra de la homosexualizacion global, especialmente en un mundo donde la homosexualidad es la que domina las letras y la intelectualidad, mientras que todos los medios de comunicación están supeditados a ella, las "democracias" capitalistas se les han rendido al alto poder de chantaje de la  histéria homosexual, sediendo más y más en sus demandas, bien sea mediante la creación de leyes represivas en “defensa” de la mujer sobre acoso sexual (las que inhiben a los hombres a acercárseles ó a dirigírseles por temor a ser acusados de faltarles el respeto a su dignidad ó a su intimidad), ó bien sea mediante a aplicación de leyes que supuestamente las protegen de la violencia domestica y de la violación sexual dentro de su propio matrimonio, el asunto es que cada vez los hombres se sienten mucho menos masculinos y mucho más obligados a apartarse de su naturaleza, lo que los arrastra a la homosexualización inducida.

Como decía anteriormente, los mayores impulsores de esta nueva política es la intelectualidad homosexual, la que domina en los medios de comunicación y en la palabra escrita. Ningún intelectual, homosexual ó no, se atrevería a decir nada en contra de esta política, pero especialmente la intelectualidad homosexual... hasta cuando se la dieran de marxistas.

Donde más han surgido esos intelectuales despreciables es en la Cuba actual, cuando se nota la gran cantidad de seudo intelectuales como Iroel Sánchez, quienes ponen en primer lugar sus intereses de preferencias sexuales por encima de la causa revolucionaria, negándose a denunciar los macabros planes de inducir la homosexualización humana, no solo por temor a que lo puedan considerar cómplices de los mismos por cuanto ello supuestamente le estaría beneficiando y cumpliéndoles un deseo, sino que sobre todo por egoísmo, ya que una humanidad homosexualizada les seria mucho más amena que una considerada homófoba; de ahí que hayan calculado que siendo homosexuales la inmensa mayoría de los “intelectuales” (por cuanto los machos no suelen ser hombres de letras, por lo que les han cedido ese campo a la homosexualidad), pues sacan conclusiones de que ningún intelectual, homosexual ó no se atreverá a denunciar la dominación global mediante la homosexualización de la humanidad, la que exigirá y logrará la despenalización de la relaciones sexuales con niños y adolescentes, siempre que se trate de relaciones entre miembros de un mismo sexo; un logro que los absorberá en orgias y que los hará olvidarse del resto de “las luchas revolucionarias” al hacerlo sentir haber logrado la máxima conquista..